Fisiatría y marketing. ¿Nexos comunes?

Introducción

Es frecuente que se piense que se está actuando bajo el prisma del marketing por el simple hecho de que en nuestras empresas, en nuestros negocios, o en nuestros trabajos, hacemos campañas de publicidad, pensamos de vez en cuando en nuestros clientes, utilizamos telemarketing o hacemos acciones de venta cruzada.

El marketing no son acciones puntuales ni aisladas, el marketing debe formar parte de todo, debe ser la forma de trasmitir de forma permanente nuestra identidad, nuestra marca, nuestra relación con el cliente.

Debe surgir de una visión que abarca todas la áreas de la empresa en su relación con los clientes. A través de acciones y formas de realizar el trabajo que responden a una visión global del mercado.

Igual que en el marketing, hay otros ámbitos donde nada se debe tratar aisladamente, sino como parte de un todo, donde se deben buscar acciones globales con visión de conjunto.

Esto ocurre también en el caso de la medicina y el tratamiento del dolor, donde la solución no se encontrará si el cuerpo humano se ve como un conjunto de partes aisladas y no como un todo.

A través de la aplicación de la topología de negocios, tomada como ciencia que busca utilizar similitudes entre negocios distintos al nuestro y el nuestro, que nos ayuden a encontrar soluciones, y que tendremos tiempo de ver más extensamente en este libro, podremos encontrar relación entre marketing y medicina.

Quizás encontremos relación entre marketing y medicina categorizando las partes de cada todo, localizando las características determinantes que definen la forma y a qué grupo pertenecen, buscando puntos de convergencia, características y el conjunto de funciones similares que se conectan entre sí.

Si queremos componer nuestra música del marketing, para ganar la guerra de mercado y ser originales e innovadores, deberemos conocer todas y cada una de sus claves. De la misma manera, si queremos curar, deberemos conocer todas las claves del cuerpo.

Basándome en todo ello, he pedido al Dr. Aitor Ceberio como experto en fisiatría, esta colaboración, que nos ayudará a entender el porqué del todo frente a las partes aisladas en el cuerpo humano… así como en marketing, deberemos entender, que sólo lo aplicaremos con éxito si su influencia impregna cada una de las acciones que realicemos consciente e incluso inconscientemente.

Ergonomía.

Artículo del Dr. Ceberio

Podríamos definir como “Biomecánica Integral” a aquella parte de la medicina que interpreta el cuerpo humano como una estructura, una máquina perfectamente integrada que depende de la interacción y equilibrio de sus distintos componentes, y, por supuesto, sujeta a las leyes de la física.

¿Como llegamos a esta visión?

Cuando comienzas a trabajar en el campo de los dolores, inicialmente fijas tu atención en el punto de localización del dolor, esto es, el síntoma. En una gran mayoría de los casos, este algia esta producida por uno o varios músculos que se encuentran sobrecargados, es decir, no son capaces de ejercer el trabajo que les corresponde y el músculo se agota, pasando a un estado de contractura como defensa, que es el causante del dolor.

Tras tratar repetidas veces dicho músculo de forma muchas veces incansable, éste vuelve a su estado inicial de contracción, lo que te hace pensar que hay más variables implicadas que el músculo en sí mísmo.

De acuerdo, el músculo está sobrecargado a veces con un acortamiento de su longitud y otras veces por tener que trabajar en una situación de sobrestiramiento, es decir, por encima de la longitud optima de funcionamiento. Esto muestra que el músculo no depende exclusivamente de sí mismo, sino del que hace la acción contraria, el antagonista.

Ademas los músculos trabajan en cadenas, en serie, de tal manera que el estado de un músculo depende de los demás de esa misma cadena. Y así como cada músculo, definido como “agonista”, tiene otro que ejerce exactamente la acción contraria, el “antagonista”, cada cadena muscular tiene igualmente su antagonista.

Más adelante se hace obvio que en una estructura, imaginemos un edificio, una parte fundamental de ésta son los cimientos, que define las fuerzas de reacción desde el suelo así como la transferencia de carga hasta éste. En el caso del ser humano esta función corresponde a los pies y a su bóveda plantar. La conformación de estos depende a su vez de factores genéticos, posturales y de actividad física sobre todo durante la edad de crecimiento.

En el cuerpo humano podemos entender cada articulación como un piso dentro del edificio, con unas características diferentes en cuanto a mecánica y estabilidad que debemos conocer a la hora de tratar el todo.

Y como en toda estructura, existen una serie de elementos que sujetan la estructura a compresión y otros que lo hacen a tensión, redistribuyendo las tensiones entre las partes en lo que se define como “tensegrity”.

Las posturas mantenidas durante un espacio de tiempo prolongado afectan a los músculos y a las cadenas musculares, creando desequilibrios a nivel de articulaciones: la postura al dormir, cruzar las piernas estando sentado, poner los pies en alto mientras vemos la TV,…

Existen una serie de patologías que dependen de tejidos ya no estrictamente componentes de la estructura, como es por ejemplo la función del sistema hormonal, basicamente tiroides y ováricos, y enfermedades que afectan al estado general y que afectan al todo (desde una infección o un tumor hasta una arritmia cardiaca). Estas patologías pueden afectar a la estructura como un todo en tanto que alteran el metabolismo del músculo, y cuando aparecen, la estructura se cae, alterándose su función y la ergonomía.

El estrés y los estados de ansiedad definen asimismo un patrón respiratorio que sobrecarga lo que llamamos musculatura respiratoria accesoria, que afecta no solamente a la estructura sino a la propiocepción, esto es, a la percepción del sentido de posición y de estado de tensión muscular, y que, por lo tanto afecta a nuestro estado de relajación y de nuevo a la estructura.

El conocimiento de todos estos factores se hace posible gracias a que en este sistema de ecuaciones el número de incógnitas, los factores que influyen en la estructura, se ve ampliamente sobrepasado por el número de ecuaciones, los pacientes, y por lo tanto este sistema tiene solución. Inicialmente nos llega un conocimiento intuitivo que nos permite crear una hipótesis de trabajo y que más tarde comprobamos si es cierta o no en la práctica diaria, validando o no dicha hipótesis.

De este modo, a día de hoy, al valorar un dolor o algia determinado, tienes en cuenta un importante número de parámetros como la forma global de la estructura, la deformidad individual de cada segmento, la transferencia de carga debido a la base de sustentación, el origen último del dolor que generalmente se debe a la sobrecarga de un músculo,…

Es tan selectivo el sistema que lo que no va a favor, va estrictamente en contra. Si tratas una parte, por pequeña que esta sea, que no debía ser tratada de esta manera, el resultado digamos global será menos positivo.

En resumen, hasta que no tienes una visión integral del cuerpo humano como estructura, sujeto a múltiples factores, un sistema complejo, no puedes influir en él.

Esta visión global del cuerpo humano como estructura permite tratar con éxito las deformidades de diferentes tipos así como incrementar el rendimiento en el ámbito deportivo, ya que una estructura perfectamente alineada es más ergonómica y su rendimiento es muy superior.

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