Marketing sensorial. Olores

images

¿Alguna vez ha notado que el olor a palomitas impregna los cines? ¿O que hay librerías que huelen a madera noble y canela?

¿Sabía que los casinos sean de Las Vegas, de San Francisco o de Reno huelen todos a aromas florales y afrutados?

Esto se debe a que a través de la utilización de aromas en el ambiente se puede conseguir que los compradores se sientan más cómodos , y cuando un cliente se siente cómodo, permanece más tiempo en los locales donde debe gastar. Y esto lleva directamente a un incremento de las ventas.

El sentido del olfato está en el corazón de los recuerdos y emociones. Tanto que algunos olores nos activan la producción de hormonas que controlan la temperatura corporal, el apetito o el estrés a través de el hipotálamo y la glándula pituitaria.

Y es que el sentido del olfato impacta en la memoria y las emociones más que cualquier otro.

De hecho la parte del cerebro implicada en el olfato es tan amplia que tiene nombre propio, rinencéfalo.

Los aromas tienen el poder de impactar tanto en la mente como en el corazón de los clientes creando una respuesta emocional más que racional.

Tanto es así que los aromas pueden incidir de manera decisiva en los hábitos y comportamientos de compra de los clientes debido a que un recuerdo basado en aromas perdura más que cualquier otro.

El 75% de las emociones diarias que experimenta una persona están vinculadas a olores y sensaciones olorosas.

Sin embargo el 83% de toda la comunicación apela al sentido de la vista.

Por ello, desde el Neuromarketing, se trata de utilizar los aromas para crear asociaciones de éstos con las marcas.

El sentido del olfato es el segundo más importante en cuanto a su utilización ante la exposición a un a marca con un 45% frente a un 58% de la vista.

Pero en cuanto a capacidad de recuerdos a través de la memoria, las experiencias aromáticas después de un año tienen un recuerdo del 65% frente al recuerdo de imágenes que se olvida el 50% sólo después de tres meses.

Porque el olor a lavanda o vainilla relaja, el olor a limón transmite limpieza e higiene, el olor a menta mantiene la atención, el olor a humo de parrilla hace percibir un espacio como más pequeño y el olor a manzana hace percibir un espacio como más grande.

Y su negocio ¿A qué huele?

Fernando Álvarez Díaz de Cerio. Ceriomarketing.

 

Se han cerrado los comentarios