Elmer Letterman. Maestro en seguros

Hawai

Después de más de 50 años, a Elmer Letterman aún se le considera el mejor vendedor de seguros de vida en Estados Unidos. Se le recuerda como un emprendedor de primera, pionero en varios esquemas de marketing que hoy todavía dan frutos.

En su autobiografía El Showmanship de las Ventas, afirma que para tener éxito en cualquier actividad, lo fundamental es amarla. “Quererla como lo más importante de mi vida. Eso me hará ser original y dar servicio”, escribió.

Cuando Letterman comenzó en el mundo de los seguros, así conseguía clientes:

Se iba a caminar por las calles en las que había automóviles estacionados. Detectaba los que estaban a punto de agotar el tiempo pagado en el parquímetro correspondiente. Les depositaba medio dólar y les dejaba una tarjeta de presentación en la que explicaba lo que había hecho. Regresaba a su oficina y esperaba la llamada del conductor agradeciendo su acción. Conversaban durante varios minutos, como vecinos amables. Siempre llegaba el punto en el que le preguntaban a qué se dedicaba. Entonces el vendedor se disponía a explicarles lo más interesante de su producto, hasta lograr que la gente le pidiera una cita para continuar la charla. Y así realizaba varias ventas.

Cuando Letterman tuvo que retirarse por prescripción médica, debido a sus afecciones cardiacas, se fue a vivir a Hawaii. En los muelles de ese lugar pasó varias horas, hasta que se dio cuenta que no había quién diera información a los turistas. Se propuso para esa tarea y fue, nuevamente, pionero al instaurar la entrega de collares de flores a los recién llegados. Los trataba cordialmente. En su estancia, ellos lo consideraban un viejo conocido… que repartía sus tarjetas de presentación y seguía vendiendo seguros.

Elmer Letterman vivió largos años y nunca cesó su labor de ventas. Fue un triunfador nato, un icono en el ámbito de los buenos vendedores.

Fernando Álvarez Díaz de Cerio. Ceriomarketing

 

Se han cerrado los comentarios