Keith Murnigham. El objetivo es el aprendizaje

Los objetivos de rendimiento son una herramienta táctica de las empresas.

El problema estriba en que los líderes y sus equipos prestan demasiada atención a los objetivos de rendimiento, y en consecuencia suelen perder de vista otros objetivos más importantes.

Estos últimos pueden ser objetivos tan fundamentales como los objetivos superiores de la empresa o los objetivos propios de un líder.

Cuando una organización establece unos objetivos de rendimiento, las personas suelen prestar mucha atención porque sus evaluaciones, salarios, comisiones y reconocimientos dependen de esos objetivos.

Los objetivos de rendimiento son sólo numéricos.

Estos objetivos no solamente restan importancia a otros aspectos fundamentales del proceso del equipo, sino que pueden desplazar a otras metas menos específicas y lo peor más importantes.

Además los objetivos de rendimiento desaparecen cuando se consiguen.

Nunca hay que olvidar que el objetivo fundamental es el objetivo de aprendizaje.

Este es el único objetivo que nos llevará al éxito.

Si las habilidades de los miembros de un equipo no son desarrolladas bajo el objetivo del aprendizaje, serán siempre las mismas.

Y si cada vez afrontamos retos más difíciles, no tardaremos mucho en ser incapaces de conseguirlos si nuestro objetivo no es el del aprendizaje.

Por eso a medida que aumentan los objetivos de rendimiento deben crecer nuestras habilidades.

Somos responsables de la consecución de nuestros propios objetivos de aprendizaje y de los objetivos de aprendizaje de nuestros equipos..

Los tiempos cambian y por eso, la vista puesta en objetivos de rendimiento, no nos hará evolucionar y no nos conducirán al éxito.

Los líderes centran su atención en el aprendizaje e ignoran los objetivos de rendimiento.

Facilite una mentalidad de crecimiento en su equipo para que pueda progresar.

Fernando Álvarez Díaz de Cerio. Ceriomarketing

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